
“Para la pelea estelar tenemos un amigo y su pareja (en ese momento)....”
Entrastes al ring, más temeroso que enamorado... esperabamos que fuera un triunfo después de tu anterior derrota, la cual fue una lucha que se alargó por años, con varios intercambios de golpes... hasta que uno fué casi mortal y te dejó en la lona en un gran K.O.
Tu rostro se veía feliz, por aquella oportunidad que te daba la vida, entendías que no la podías dejar pasarla por alto. En la otra esquina, ya se preparaba... ella.
La felicidad en su rostro solo se comparaba con la tuya. En ese momento todos pendientes de un desenlase y las esquinas se preparaban para el final de cada Round, donde tenemos que escucharte y dar consejos para seguir en la lucha.
En tu esquina esperabamos J., yo y otros... intentando no hablar de tu anterior pelea para no bajar tus animos, y apoyandote...
Empezó la pelea como siempre empiezan, los boxeadores observan cada movimiento que hace el otro boxeador... intentando aguantar el primer golpe, para contraatacar o para cambiar la defensa.
Los golpes se empezaron a dar, cada vez más fuerte, cada vez más profundos... además, buscan las heridas abiertas del contrincante para seguir golpeando ahí... donde más duele... donde no se ha sanado... donde está blando.
Después de un rato se ven cansados, aunque pareciera que ella tuviera un poco más de fuerza que vos... intentas abrazarla... pero el árbitro (la realidad) te separa de ella, y te pone de nuevo a su alcance, y sientes el mismo terror de la anterior pelea... mientras nosotros... en la esquina, esperamos esperanzados en un golpe de suerte... pero el final es el mismo de la pelea anterior.
Un derechazo al pecho... justo en el corazón te envió a la lona, el árbitro da la pelea por terminada... mientras nosotros corremos hacia donde estás tirado... intentamos levantarte, pero después de verte te digo:
“Toma todo tu tiempo para estar en la lona... ya no hay cuenta regresiva... mejor quedate un tiempo ahí hasta que puedas ponerte de pie... no vaya a ser que te pongas de pie ahora y con el menor viento termines nuevamente en la lona... toma tu tiempo... y recupera fuerzas... recupera fuerzas...”